José Saramago fue un escritor portugués, talentoso autodidacta, que se dedicó a la literatura desde su juventud y alcanzó el reconocimiento solo a los 60 años. A pesar de sus puntos de vista comunistas consistentes, nadie más que la administración del Vaticano desafió su derecho a ser uno de los mejores escritores del siglo. Y aunque el propio escritor dejó caer amargamente que a veces le parecía que “era más fácil llegar al planeta Marte que llegar al corazón de nuestros contemporáneos”, su propia experiencia refuta este pesimismo.

El escritor a menudo se ubica entre la dirección del género literario sudamericano "realismo mágico" y se compara con los famosos latinoamericanos: Borges, Cortázar, Márquez. Saramago, sin embargo, prefierío desconocer estas analogías, alegando que él personalmente estaba mucho más impresionado por Cervantes y Gogol.

Su camino en la literatura

A finales de la década de 1950 me incorporé a Estudios Cor como director de producción, volviendo así, pero no como autor, al mundo de las letras que había abandonado unos años antes. Esta nueva actividad me permitió conocer y entablar amistad con algunos de los escritores portugueses más importantes de la época. En 1955, para mejorar el presupuesto familiar, pero también porque me gustaba, comencé a dedicar parte de mi tiempo libre a traducir, actividad que durará hasta 1981: Colette (Gabrielle Sidoni), Per Lagerquist (Fabian), Jean Cassou, Maupassant, Bonnard, Tolstoy, Charles Baudelaire, Etienne Ballibard, Nikos Poulantzas, Raymond Bayer: estos son algunos de los autores que he traducido. Entre mayo de 1967 y noviembre de 1968, además de trabajar con traducciones, me dediqué a la crítica literaria. Mientras tanto, en 1966 publiqué una colección de poemas, Os poemas possíveis, que marcó mi regreso a la literatura.

A partir de entonces, en 1970, otro libro de poesía, Provavelmente alegria, siguió inmediatamente en 1971 y 1973, respectivamente, bajo los títulos Deste mundo e do outro y A bagagem do viajante, dos colecciones de artículos periodísticos que los críticos percibieron como un completo reconocimiento a mis últimos años.

Tras mi divorcio en 1970, inicié una relación que duró hasta 1986 con la escritora portuguesa Isabel de Nobrega, que los críticos tomaron como pleno reconocimiento de mi trabajo posterior.

En 1974 mis artículos se publicaron bajo el título “As opiniões que o DL teve”. En abril de 1975 me convertí en portavoz del director del diario matutino Diário de Nóticias, cargo que ocupé hasta noviembre, cuando fui destituido por los cambios provocados por el golpe político-militar del 25 de noviembre que bloqueó el proceso revolucionario. Dos libros narran esta época: "O ano de 1993", un gran poema publicado en 1975, que algunos críticos ven como un precursor de las obras que dos años después comenzaron a aparecer, comenzando con la novela "Manual de pintura e caligrafia" y , bajo el título "Notas", artículos políticos que publiqué en el periódico del que era director.

Después de dejar la editorial a finales de 1971, pasé los dos años siguientes trabajando para el diario vespertino Diário de Lisboa como jefe del suplemento cultural y editor.

Saramago desembarcó de lleno en la literatura

Una vez más en paro, absorto en pensamientos sobre la situación política en la que nos encontrábamos, sin la menor oportunidad de encontrar trabajo, decidí dedicarme a la literatura: ya era hora de averiguar lo que valgo como escritor. A principios de 1976, me instalé durante unas semanas en Laurel, un pueblo de la provincia de Alentejo. Fue ese período de exploración, observación y búsqueda de tonos lo que llevó, en 1980, a Rise from the Earth, que dio origen al estilo narrativo que caracteriza a mis novelas. Mientras tanto, en 1978, publiqué una colección de cuentos "Objecto quase"; en 1979 la obra "A noite" y después, unos meses antes de "Ascendido", la nueva obra "Que farei com este livro?" A excepción de otra obra de teatro titulada La segunda vida de Francisco de Assis y publicada en 1987, los años ochenta fueron novelas: Memorial del convento (1982), Año de la muerte de Riccardo Reis (1984), Balsa de piedra (1986), Historia del cerco de Lisboa (1989). En 1986 conocí a la periodista española Pilar del Río. Nos casamos en 1988.

Como resultado de la censura de El Evangelio según Jesús (1991), el gobierno portugués vetó la promoción de la novela para un Premio de Literatura Europea con el pretexto de que el libro era ofensivo para la Iglesia Católica, por lo que mi esposa y yo nos mudamos a Lanzarote. Isla en Canarias. A principios de ese año publiqué una obra de teatro "In Nomine Dei", escrita en Lisboa, a partir de la cual se escenificó la ópera "Divara" con música del compositor italiano Azio Korkhi, estrenada por primera vez en Münster (Alemania) en 1993. Esta no fue la primera colaboración con Korkhi, también pertenece a la música para la ópera de la novela "Memorial de un convento", puesta en escena en Milán en 1990.

En 1993 comencé a llevar un diario y ya se han escrito cinco volúmenes. En 1995 escribí la novela "Ensayo sobre la ceguera", y en 1997 "Todos los nombres". En 1995 me concedieron el Premio Camoens y en 1998 el Premio Nobel de Literatura por obras que, utilizando parábolas, apoyadas en la imaginación, la compasión y la ironía, permiten comprender la realidad ilusoria.

José Saramago falleció el 18 de junio de 2010 en la isla de Lanzarote. Tenía 87 años.